Colecciono mariposas de las más exóticas, figuritas de animales, de Frutillitas y de Barbie, estampitas de santos, monedas extranjeras, flores exóticas, libros usados, estampillas, casetes importados, películas viejas, posters de actrices francesas, muñequitos de porcelana, latitas de gaseosa, postales de las Antillas y caja de cigarrillos. Papeles de carta.
Ahora colecciono los muñecos de los chocolates Jack. Defino el orden de las figuras plásticas con mucho cuidado, las pego con cinta bifaz sobre el monitor de la computadora. Es un acto de equilibrio de extrema precariedad, cualquier movimiento podría romper la estructura y fragmentar ese mundo. Un placer individual, un coleccionismo industrial. Retazos, recuerdo de momentos felices, sorpresas, regalos, delicias. Secretos, negociaciones, intercambios no comerciales. Un juego, nada más. Igual parece que a muchos los juegos le molestan. Despego a March, Gorgori y los guardo en el cajón. Sin luz, sin aire, sin existencia aparente, siguen ahí.